Queremos la Igualdad entre hombres y mujeres, entre maridos y esposas, entre padres y madres. Que tengamos los mismos derechos tanto en el matrimonio, en la pareja, como cuando la relación acaba o después del divorcio. Los padres nos divorciamos de nuestras parejas, no de nuestros hijos.
Se hacen infinidad de campañas sobre corresponsabilidad familiar en el ámbito doméstico, como la última del ministerio de Igualdad, “¿si somos iguales, cuál es la diferencia?”, dónde se insta al hombre, al marido, al padre, a inmiscuirse y participar en las labores domésticas y en el cuidado de los hijos. Estos mensajes fomentan la Igualdad y mentaliza a todos de que debemos participar, es lo “progre”, rompiendo con el rol tradicional de la mujer. Como hombre y padre, por supuesto estoy de acuerdo, sería absurdo no reconocer que es nuestra asignatura pendiente. Y hay muchos avances en este aspecto, cada vez hay más parejas que se reparten las tareas domesticas. Pero con respecto al cuidado de los hijos, ¿por qué no se aplica esta fórmula cuando hay una separación? ¿Acaso dejamos de ser padres o ya no hacemos falta? Por ello, queremos y exigimos que nos dejen seguir participando en la educación y cuidado de nuestros hijos más allá del matrimonio, después de una ruptura.
Sin embargo no es así. Nos tenemos que conformar con un escaso régimen de visitas al uso. Fines de semana alternos y una tarde entre semana. Si eres un padre y estás casado, imagina que ese fin de semana que no ves a tus hijos, en un periodo de siete días , solo pasarás con ellos TRES HORAS . ¿Qué diríamos de cualquier padre, casado o en pareja, que solo se ocupara de sus hijos dos fines de semana al mes o solo unas horas entre semana? ¿Sería un mal padre? Por lo visto no, si estás separado. Por eso pedimos una Ley Valenciana de Custodia Compartida , porque es la verdadera igualdad, porque queremos seguir participando en la educación y formación de nuestros hijos y porque seguimos queriéndolos, para nosotros son lo primero.
Y no estamos los padres solos en esta lucha. De la misma forma, muchas madres separadas y divorciadas también reclaman la custodia compartida. Para ellas es un acto de amor hacia sus hijos, no quieren que sufran la ausencia de su padre, y de generosidad hacia la persona que fue su pareja, dejando al margen los conflictos derivados de una separación, todo por el bien de los niños. Por otro lado, hay que tener en cuenta que la situación socio-laboral actual es distinta también para ellas. Compartir la custodia de los hijos posibilita que las madres puedan tener tiempo libre y fomentar las relaciones laborales y sociales.
Y es curioso que desde Instituciones Públicas y asociaciones de mujeres, que apoyan la corresponsabilidad familiar e igualdad entre maridos y mujeres (pero solo dentro de la pareja o matrimonio), que es lo “progre”, estén en contra de la custodia compartida con argumentos “tradicionales”: Para Montserrat Comas (Observatorio contra la Violencia Doméstica), “la custodia compartida impuesta por un juez es inviable si los padres no están de acuerdo. Debe prevalecer el interés del menor. Y judicialmente se ha otorgado la custodia a favor de las madres en interés del menor porque es la madre la que tradicionalmente se ha ocupado del hijo. Si se demostrase que es el padre quien tradicionalmente se ha ocupado del menor, entonces se le otorgaría a él." (http://www.tiempodehoy.com “Feminismo contra Feminismo”) Entonces, ¿queremos lo más tradicional y rancio, cuando nos conviene? ¿Formamos a los hombres en los avances sociales e igualdad pero les exigimos una mentalidad tradiconal a los divorciados?
Es cierto que en la nueva Ley del Divorcio, en el artículo 92 del Código Civil se contempla la Custodia Compartida, pero con un “puerta trasera” para que no se haga efectiva. En el punto 5 se establece que se otorgará la Custodia Compartida siempre y cuando ambos padres estén de acuerdo o si en el transcurso de un procedimiento se ponen de acuerdo. En el punto 6 se dispone que antes de conceder la Custodia Compartida, tiene emitirse un informe favorable del Fiscal.
En la página www.custodiaresponsable.org formada por distintas organizaciones y asociaciones de mujeres, opinan que “el régimen de custodia compartida “SOLO PUEDE OBTENERSE CUANDO AMBOS PROGENITORES ESTEN DE ACUERDO”. En el supuesto de que ambos padres estuvieran de acuerdo en compartir el tiempo y educación de los hijos, el juez les debería otorgar directamente la Custodia Compartida, pero aún así, faltaría el beneplácito del Ministerio Fiscal, que no se opusiera. Lo perverso entra en juego cuando existe conflicto entre los cónyuges durante la separación, pues en este caso, según la Ley de Divorcio y el “ideario” de distintas asociaciones de mujeres, no se otorgará la Custodia Compartida. Cuando una pareja llega al divorcio es por una ruptura en su relación que lleva irremediablemente a un enfrentamiento. Creo que nadie se divorcia cuando se lleva bien con su pareja. Y una de las principales disputas es por los hijos. Si el padre pretende la Custodia Compartida y la madre se opone, hay un conflicto, aplicamos la ley y como resultado no le otorgarán al padre la Custodia Compartida. Teniendo en cuenta que el 93% de las custodias se lo otorgan a las madres, tienen todas las cartas a su favor.
La Ley de Divorcio se estropeó en la votación final del Congreso cuando “por presión de los grupos feministas la guardia y custodia compartida se hizo casi imposible y salió con unos elementos de inconstitucionalidad clarísimos. Por ejemplo, se nos exige el informe favorable del Ministerio Fiscal”, argumenta María Sanahuja. (http://www.tiempodehoy.com “Feminismo contra Feminismo”)
Pero si a pesar de todo el padre pretende presentar batalla y luchar por sus hijos intentando obtener una Custodia Compartida, aparece el diabólico punto 7 del artículo 92, “no procederá la Custodia Compartida cuando alguno de los padres esté inmerso en un proceso penal o existan indicios de violencia doméstica” . Basta una simple denuncia para que la carrera por la Custodia Compartida llegue de un plumazo a su fin. Incluso aunque la denuncia se archive, pues suele tardar bastantes meses, mientras que el divorcio se otorga de forma automática a las pocas semanas, y al existir el proceso penal, si tiene suerte, como mucho otorgarán al padre un escaso régimen de visitas cada quince días. Hay que erradicar y luchar contra maltratador, pero no todos los hombres lo somos, como dicen algunos postulados, al igual que es ilusorio pensar que ninguna mujer ha utilizado abusivamente las herramientas legales puestas a su disposición para obtener un rápido “beneficio” y un divorcio sin complicaciones. Como dijo un catedrático en Derecho de Familia durante unos cursos, los procesos de divorcio se están criminalizando, están pasando desde los juzgados de Familia a los de Violencia de Género.
Parecía que uno de los mayores logros en la nueva Ley de Divorcio era incluir la Custodia Compartida, lo que nos equiparaba a los países más modernos de nuestro entorno. Pero como en otras muchas cosas, solo es un escaparate. Si no, ¿cómo es que se conceden tan pocas Custodias Compartidas? Quienes redactaron la ley ¿viven en una urna de cristal, son de este planeta? Acaso no saben que una separación genera conflicto. Un conflicto de sentimientos respecto a los hijos. Ningún padre o madre quiere separarse de ellos. Es muy duro. Y lo increíble es que la generación de esta situación hace inviable la aplicación de la Custodia Compartida cuando lo lógico, para evitarla, sería aplicarla por defecto. Así que en este aspecto, es una ley inútil, mejor dicho, UNA LEY HIPÓCRITA . “La hipocresía (o el estado de ser hipócrita) 'es' el acto de preconizar cualidades, ideas o sentimientos contrarios a los que en realidad se tienen.”
Por último, me exaspera otros argumentos tan dispares para negar la Custodia Compartida, como que supondría un trastorno en el desarrollo de los hijos, cuando la mayor parte de psicólogos especialistas en este tema la recomiendan. Las preguntas más frecuentes de nuestros hijos son “¿dónde está papá?, ¿cuándo viene papá?” o alegando que los padres que pedimos las Custodia Compartida es para no pagar las pensiones de manutención. ¿Acaso creen que no queremos a nuestros hijos, que todo se reduce a un tema económico? Entonces tendríamos el mismo derecho a acusar a las madres que reclaman la Custodia para ellas de que sólo las mueve el obtener las prebendas económicas que ello significa, el uso de la vivienda, la pensión de alimentos y la pensión compensatoria. Todavía nos queda un largo y duro camino. Pero estamos luchando por nuestros hijos. Y en un futuro próximo sabrán, que ha pesar de las ausencias, todos nuestros actos y pensamientos eran por ellos. Así que muchos ánimos y a seguir aportando nuestro granito de arena. Os deseo a todas las Madres y Padres de Buena Voluntad un prospero Año 2010. Un fuerte abrazo.
Manu, socio de Custodia Compartida YA!